En el mundo existen pocas cosas que, sin lugar a dudas son lo mejor de su clase.
Una de ella es el habano.
La escencia de esta diferencia está en el tabaco y su sabor. En otros lugares se pueden haber adquirido ciertas habilidades cubanas e incluso las semillas cubanas, pero nunca la naturaleza del suelo y del clima del Cuba. Este don no lo encontrará en otro lugar.
Tampoco encontrará algo que iguale al conocimiento y cultura seculares de cultivar el tabaco en Cuba, acumulados durante siglos: el extraordinario trabajo que realizan los vequeros o agricultores con este cultivo; los meses y años de sabiduría y paciente espera antes de que se considere que la hoja está lista para confeccionar un Habano. |