VERIFICANDO EL TRABAJO
Existen estrictos controles de calidad en todos los pasos de la confección un puro. Si no alcanzan la calidad requerida no se convertirán en habanos.
El supervisor checa cada técnica verificando la confección y las dimensiones. Una vez terminados los puros se unen en mazos de 50, marcándolos. Después se examinan, pasan a la maquina de tiro para probar el tiro de los bonches. Posteriormente pasan por el examinador y el revisor antes de ser envasados.
Saboreando el resultado
Cada fábrica tiene un equipo de catadores que evalúan los puros bajo ciertos parámetros como tiro, combustibilidad, aroma, sabor, fortaleza, y calidad general. Sugiriendo los ajustes correspondientes.
Tiempo de reposo
Antes de envasarse los puros se colocan en un escaparate, en compartimentos forrados de cedro para eliminar la humedad, bajo la temperatura adecuada. |